Un tornado de inesperada furia en Rocha, vientos de 181 kilómetros en Maldonado, un carguero que volcó siete contenedores en el puerto de Montevideo y 30.000 hogares sin luz dejó un temporal que volvió a superar las previsiones oficiales.
"Los uruguayos, lamentablemente, tenemos que empezar a acostumbrarnos a este tipo de situaciones que se van a dar con una periodicidad mayor a la que hemos conocido", sentenció ayer de tarde el prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa.
"Es necesario que Uruguay tenga una gran campaña a nivel de toda la población para que los ciudadanos empiecen a conocer qué hacer en cada circunstancia", añadió.
Un mes atrás, después del ciclón del 19 de septiembre, Cánepa había dicho, más o menos con las mismas palabras: "El Ejecutivo estudia la necesidad de realizar campañas de educación porque los uruguayos nos tendremos que acostumbrar a estos eventos", y pronosticó que tales fenómenos podrían ocurrir "cada cinco o siete años".
